martes, 1 de abril de 2014


Horizonte ciudadano

Rosa Esther Beltrán Enríquez

Trabajo doméstico desvalorizado

El domingo pasado se conmemoró el Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar. Según la  Organización Mundial del Trabajo (OIT), en el mundo 52.6 millones de personas están empleadas en el trabajo doméstico remunerado, pero por tratarse de una actividad que se realiza a puertas cerradas, se dificulta recopilar las cifras las que podrían alcanzar los 100 millones de trabajadoras, estima la OIT.

En México cerca de 2.2 millones de personas se dedican al trabajo del hogar remunerado, ellas aportan el 21 por ciento del PIB, es una actividad primordialmente femenina ya que 95 de cada 100 cien son mujeres, de ellas 8 de por ciento son analfabetas condición que predomina en las de edad más avanzada;  sólo 2 por ciento tienen acceso a servicios médicos como prestación  laboral. De ellas, 84.2  por ciento realiza tareas de limpieza en hogares particulares, 8.5 cuida de personas, 7 por ciento de ellas perciben hasta dos  salarios mínimos y sólo 4.2 más  de tres salarios; Coahuila cuenta con un 4.1 por ciento de población ocupada en este sector en el que el 96 por ciento manifestó que labora sin contrato escrito de por medio (INEGI, ENOE 2013).

En esta actividad, el exceso de trabajo, los bajos salarios, el abuso, el maltrato, la humillación y la discriminación, aguantar situaciones indecentes, como ser llamadas “gatas, criadas o sirvientas” son los principales problemas que enfrentan las trabajadoras, a pesar de que sin ellas los hogares serían disfuncionales, caerían en el caos, por eso, las trabajadoras organizadas advierten un trato de esclavitud moderna, por lo que urgen a los legisladores a ratificar el Convenio 189 de la OIT, para disminuir la desvaloración social de sus relaciones laborales que no son reconocidas como tales.

Para estas trabajadoras aspirar al derecho de un crédito para alcanzar una vivienda digna, al pago de horas extras, a la seguridad social para obtener una pensión ó a organizarse en sindicatos, son sueños guajiros pues sus empleadores -con escasas excepciones- piensan que ellas nacieron para servirlos, es su destino, piensan.

El año 2011, México firmó el Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que otorga a empleados domésticos garantías laborales,  pero el Ejecutivo federal no se ha dignado enviar la iniciativa de ratificación al Congreso de la Unión, por lo que la normatividad no puede aplicarse, a pesar de que las normas establecidas en el tratado pugnan por el respeto de principios y derechos fundamentales en el trabajo.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), informó que una mujer en México dedica más tiempo que el hombre al cuidado de los miembros de la familia o a las labores domésticas, en cambio, los varones pasan más tiempo frente al televisor y durmiendo. Así, en México entre los sexos prevalece una importante brecha de género que las organizaciones defensoras de  las trabajadoras del hogar reclaman cerrar.

¿Será cierto?
Rubén Moreira anunció que el Gobierno del estado hará públicos por dependencia y concepto los gastos destinados  a la promoción de programas y acciones. Hasta ahora, este Gobierno ha estado entre los más opacos del país respecto al gasto en publicidad.

La resistencia del virrey coahuilense a dar cuenta a la sociedad que lo mantiene sobre cómo gasta nuestros impuestos en hacerse publicidad, ha sido absoluta. Yo como santo Tomás, ver para creer, y reto a Rubén Moreira a que haga pública su declaración patrimonial, desde que inició su gobierno hasta ahora para que demuestre su transparencia. Ojalá se dé cuenta que somos conscientes de que en Coahuila la corrupción está institucionalizada, que aquí, la división de poderes  no existe, que él no ha tenido voluntad política para abrir la información sobre la megadeuda y que, aunque se vaya de rodillas a la Basílica de Guadalupe no le concederemos credibilidad hasta saber a dónde fueron a parar los recursos de la megadeuda que ahora pagamos los coahuilenses y también, que aclare en dónde están los 939.5 millones de pesos de recursos federales desviados y que estaban destinados a programas sociales. 

Estamos en año electoral, Rubén Moreira anunció la apertura de 20 farmacias de la gente (con otro nombre), ¿serán un mecanismo de inducción del voto?





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